14
Nov

Doncella de hierro

Posteado por Pachi a las 12:43 pm

La Doncella de Hierro (o Iron Maiden) es uno de los tantos instrumentos de tortura usados hace unos siglos, creada casi completamente con hierro este ataud es una obra de arte en lo que a tortura de refiere. El objetivo último de este artilugio en general era empalar a la víctima e infligirle un gran dolor y, a su vez, mantenerlo vivo el mayor tiempo posible.

Tenia dos puertas de hierro suficientemente gruesas como para no escuchar el dolor de la victima, ambas puertas tenian aberturas independientes (con lo cual se podia comprobar el estado de la victima sin problemas de escapes), con clavos punzantes y dispuestos especificamente para no agujerear ningun organo vital, manteniendo vivo y erguido a la victima, en un espacio tremendamente pequeño.

Su funcionamiento es sorprendentemente macabro, al cerrase las puertas los clavos perforan piernas, brazos, pecho y hasta los ojos de la victima… causandole un gran dolor y dejandolo vivo por dias desangrandose.

Se cuenta tambien que la condesa húngara Erzsébet Báthory (conocida como la duquesa sangrienta), sobrina de Istvan Báthory (príncipe de Transilvania y rey de Polonia durante el siglo XVI) tenia la creencia de que la sangre de jovenes virgenes podria darle la juventud eterna, por lo que concreto su bizarra idea con torturas utilizando la doncella de la muerte, y con la sangre de las virgenes que tenía más cerca, sus criadas, para continuar con las doncellas del pueblo. Al poco tiempo fue descubierta y acusada de brujeria (mas precisamente, de usar magia roja).

15
Oct

Wu Chao

Posteado por Pachi a las 10:11 am

Wu Chao fue la emperatriz China del siglo VII, pero tambien es recordada por sus aventuras sexuales y su mano dura, en el libro The Cradle of Erotica – La cuna de la érotica, de Allen Edwardes y Robert Masters – se cuenta que obligaba a sus visitantes masculinos a que le practicaran un cunnilingus en forma de homejane.

Se cuenta tambien que sus amantes fueron centenares y es célebre el ultimo de estos, Chang Ch’ang-tsung, que cumplió con sus “deberes” con la Emperatriz cuando ésta había cumplido ya 70 años.